Hay un discurso en contra de los derechos de las mujeres que se está difundiendo a nivel global. Desde Estados Unidos Erika Kirk, representante del conservadurismo está imponiendo una agenda que hasta cuestiona el voto femenino.
En nuestro país desde el gobierno nacional permanentemente se cuestionan derechos conquistados con años y años de luchas de las mujeres, como el derecho al aborto, la ley identidad de género y tantos derechos más. A fines a estos ideales son por ejemplo las declaraciones de Clara Muzzio en contra de la esi, intentando desprestigiarla asociándose a los crímenes que intenta combatir, también el proyecto de ley de Carolina Losada, que intenta amedrentar a quienes denuncan delitos contra la integridad sexual, la abolición de la paridad de género en la Corte Suprema de la Nación y otras tantas embestidas contra las mujeres y los colectivos LGTBIQ+.
Discursos como el de Erika Kirk son profundamente misóginos y clasistas. No es antifeminista elegir el camino de la maternidad, pero sí lo es proclamar la renuncia de derechos y cederlos a los hombres, cuando además quienes los plantean son empresarias millonarias tan alejadas de las realidades que viven millones de madres en todo el mundo. En Argentina según estadísticas del INDEC el 14% de los hogares son monomarentales, es decir que más de dos millones de hogares son administrados por mujeres con todo lo que ello implica.
Urge rechazar los pronunciamientos de Erika Kirk, así como los de la derecha conservadora mundial y nacional porque reproducen representaciones sociales patriarcales que intentan socavar las conquistas y luchas de las mujeres y disidencias. No podemos permanecer en silencio.
COMISIÓN ESPECIAL DE IGUALDAD DE GÉNERO Y OPORTUNIDADES